De Vivaldi a Mozart , de Beethoven a Tchaikovsky , de Glazunov a Ravel , de Riccardo Muti a Claudio Abbado , pasando por artistas tan famosos como Martha Argerich , Anne-Sophie Mutter o Fabio Biondi , desplegarán ante sus ojos el fabuloso paisaje, recorrido en volverse pacífico y atormentado, de las ricas horas de la música clásica… No busqué desenterrar obras oscuras ni compositores olvidados. Lo que intenté es invitar a los internautas a descubrir las grandes obras maestras y quienes las compusieron. A partir de ahí, seleccioné obras decisivas de la historia de la música clásica.

 

Debido a que son considerados unánimemente como los inicios o resultados de una corriente particular y porque la historia se habría modificado radicalmente en su ausencia, ciertas obras han impuesto su presencia por sí mismas. Estoy pensando, por ejemplo, en " Four Seasons ”de Antonio Vivaldi que se encuentran entre las obras más populares de todos los tiempos. Para muchos, el mismo nombre de "Vivaldi" es sinónimo de las cuatro estaciones y viceversa. Pienso también en la fantasía coral de Beethoven o en el concierto para piano y orquesta nº 3 de Sergei Rachmaninov, del que os ofrezco varias publicaciones. Obras escritas de otra manera, y no es casualidad si las cito, por los tres grandes reformadores de la obra concertante.

 

Otras obras, aunque tuvieran poca repercusión en la evolución de la historia de la obra concertante, constituyen hitos reconocidos a la manera de un compositor o de una época. Otras, aún así, son retomadas porque constituyen un momento importante en la memoria colectiva por el impacto público de la moda y el éxito que fue suyo. Algunas fueron o siguen siendo piezas exitosas del repertorio, citaré como ejemplo sólo el concierto para piano y orquesta nº 5 de Beethoven llamado “El Emperador” .

 

Algunos destacan por el escándalo que han provocado por motivos musicales o no, como el Concierto para piano y orquesta nº 4 de Sergei Rachmaninoff . Algunos favorecieron la novedad, incluso el espíritu revolucionario, siguiendo el ejemplo de la fantasía coral de Beethoven , premisa de la Novena Sinfonía ; otros, por el contrario, se imponían por su carácter institucional y pactado, pero todos expresaban, en diverso grado, la vitalidad y pasión que llevó a los compositores a sacrificar su corazón, su razón y en ocasiones su alma ...